Tratar de sobrevivir entre huracanes y terremotos

Seguro es fácil decir que el nivel de devastación de un huracán es el mismo en todas partes pero no. Lamento asegurarles que NO es lo mismo vivir un huracán en una isla que en un territorio que forma parte de un continente. El saber que estás rodeado por agua y que no puedes escapar juega con la psiquis de los pueblos y más en el Caribe, cuya economía depende principalmente del turismo, la agricultura y el sector de servicios.

Ningún desastre natural es fácil de vivir. Pero quiero hacer claro que un huracán no es un terremoto, el terremoto devasta en segundos y su fuerza es letal, sí. Sin embargo, un huracán tiene hasta 48 horas para azotar, inundar y arrasar con TODO lo que encuentre a su paso. Acaba con vidas, casas, tierras y todas fuentes de economía de un país. Miremos nada más lo que le ocurrió a Barbuda, un territorio que quedó INHABITABLE.

Tras dos años cubriendo el Caribe anglófono y francófono, viajando a islas que están por debajo o al mismo nivel del mar puedo constarles hoy, con toda certeza, la vulnerabilidad de estos pueblos. La región no será la misma después de esta terrible devastación.

Yo viví el huracán George de 1998, categoría 4 y que dejó a la isla sin electricidad por unos dos meses. En mi calle tres vecinos perdieron sus casas y tuvimos que ayudarlos a recoger las pocas pertenencias que les quedaban de entre los escombros. Por semanas me bañé en el río al que caminaba a pie y lavé ropa tallada contra las piedras con la gente de mi barrio. No fui a la escuela por un mes y mi comida era pan con mantequilla porque mi familia y muchas otras no tenían forma de acceder al pueblo y ni pensar en llegar a la capital o área metropolitana. Las carreteras cerca de la zona rural y vulnerable donde vivíamos colapsaron. Dos meses estuvimos sin agua, cuatro meses después llegó la electricidad a mi barrio.

El huracán María entró a Puerto Rico categoría 5 después de haber devastado a las Islas Vírgenes de EE.UU. y Británicas y Dominica.

Hoy a distancia se sufre con todas estas imágenes porque sabemos lo difícil que es la recuperación y que, dada a nuestra ubicación y no ser países muy «importantes» o «reconocidos» para las masas, podemos ser una causa perdida. Puerto Rico más aún con la terrible crisis económica.

Por eso les pido ayudar en lo posible, con lo que puedan. El espíritu solidario y el bolsillo de uno a veces no da para atender tantos desastres a la vez pero la difusión de información de ayuda también cuenta.

Ayudemos a México y al Caribe, aquí información de cómo. 

Aquí un fondo para ayudar a las comunidades más vulnerables del Caribe azotadas por el Huracán María: http://www.mariafund.org/

Por su apoyo, tiempo y oraciones para la recuperación de nuestros pueblos, gracias.

Desalojos forzosos en Haití

haiti promo1El devastador terremoto que sacudió Puerto Príncipe, Haití, el 12 de enero de 2010, dejó cerca de 1.5 millones de damnificados.  La capital del país se convirtió en albergue de decenas de campamentos para proveerles vivienda temporera a las víctimas del desastre.

Tres años después y millones de dólares en ayuda extranjera, el pasado 4 de junio se notificó el inicio de destrucción de tiendas de campañas y según la Organización de las Naciones Unidas, se ha confirmado que entre 120 a 150 familias han sufrido de desalojos forzosos en el campamento Bristou B1 Péguy Ville.

El gobierno de Haití ha denunciado que este desalojo es ilegal y que estará realizando investigaciones al respecto.

Amnistía Internacional ha emprendido una campaña para pedirle al presidente Michel Martelly una acción contundente para frenar estas prácticas.

Tres años después, ¿podríamos decir que Haití todavía ‘espera’?

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Foto promocional de ‘Haití espera’.

Hoy se conmemora el tercer aniversario del devastador terremoto en Haití. Filmar y documentar las fallas en el sistema político, educacional, salubre, social y económico fue una de las mejores experiencias de mi carrera hasta el momento.

Sin embargo, reportajes como éste demuestran que aún queda mucho por hacer, que el presidente Michel Martelly se ha comprometido con el desarrollo de su país, tiene la voluntad y el equipo para hacerlo pero como muy bien dijo el Dr. Paul Latortou, uno de nuestros entrevistados, reconstruir Haití será un trabajo de ‘generaciones’. Si bien Martelly ha tratado de desligar su administración de las prácticas corruptivas de las pasadas, un día como hoy aún nos preguntamos, ¿cómo podríamos cuantificar el llamado ‘progreso’ si las estructuras siguen en peor o iguales condiciones que en el 2010? ¿Todavía podríamos decir que ‘Haití espera’?

A continuación les expongo el documental que realicé junto al co-director y periodista Olvin Valentín Rivera y un gran equipo de colegas.