Hilar el tejido social

Tras heredar el telar de su abuelo, la joven artesana Carolina Gómez nos comparte el trayecto de Tejido Primal, una empresa de moda sostenible que combina tejidos naturales con diseños prácticos para la vida en las urbes.

Aquí la emprendedora nos invita a conocer nuevas formas de relacionarnos con lo que nos ponemos, la esencia de la Madre Tierra y el comercio justo.

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Nace red para ampliar la sororidad artesanal en Colombia

Comenzó como un experimento en junio de 2017 y un mes después, en la primera feria artesanal de Onda Infinita decenas de colombianas descubrieron cuán importante era co-crear y apoyarse mutuamente en sus proyectos.

Carolina Gómez, fundadora de Tejido Primal, nos explicó en entrevista que la red prevé lanzar próximamente una plataforma virtual que facilite el intercambio y promoción de los productos, servicios y eventos de las integrantes que conforman este movimiento.

Gómez es una de las organizadoras de las ferias artesanales en Bogotá aunque también destacó que Onda Infinita también ha realizado presentaciones en Cali y en localidades del Eje Cafetero y la Costa Atlántica de Colombia.

El enfoque de los proyectos y actividades que presentan está ligado a la moda sostenible, el arte, las terapias alternativas y la conservación ambiental.

“Queremos crear un equilibrio entre lo femenino y masculino”, dijo Gómez.

La joven empresaria añadió que el éxito de la iniciativa, que continúa creciendo en alcance y participación, radica en “cómo cada una puede expresar su arte desde el lugar más maravilloso que es compartirnos entre nosotras y potenciar esa economía solidaria”.

Gómez nos relata en este vídeo el impacto de Onda Infinita.

El verdadero costo de la ropa barata

La llegada de mercancía nueva cada semana, a precios muy accesibles, se podía constatar en una visita rápida a esas tiendas. Era usual preguntarse el «cómo» y el «cuándo», más que el «por qué» de esta tendencia. «El verdadero costo» (2015), un documental de Andrew Morgan, busca iniciar la conversación sobre la relación entre la industria de la moda y el capitalismo y, en el trayecto, explorar cómo incrementa la desigualdad social (y de género) en países en desarrollo.

Digo que inicia la conversación porque el filme trata de condensar en 90 minutos varios temas sin profundizar en la mayoría de ellos: cómo el capitalismo ha cambiado la industria de la moda, el materialismo que invita a comprar ropa barata como incentivo para la felicidad; por qué la compra de ropa barata equivale a paga ínfima de los trabajadores; cómo viven y cómo se respetan los derechos de los trabajadores de las fábricas; cómo las súper tiendas agudizan la desigualdad social en países en desarrollo -como Bangladés, Camboya y Vietnam, entre otros- y se benefician de esa situación.

«El verdadero costo» es una buena obra fílmica de reflexión sobre uno de los negocios que más impacta nuestra vida, de manera consciente e inconsciente, porque como muy bien decía el personaje de Nigel en «The Devil Wears Prada» (2006) los diseñadores (de pequeño, mediano o gran alcance), crearon algo más trascendente de que el arte porque tú vives tu vida en base a ello. Defines tu estilo, tu forma de ser y cómo te quieres presentar al mundo, mediante la moda. Sí, por más trivial que suene.

Saber que hay un enlace en la forma en que consumimos con las fallas a los derechos humanos de otras comunidades y sociedades en partes remotas del mundo, abre los ojos sobre quiénes somos, en qué nos hemos convertido por el ritmo que operan los mercados y las sociedades y cómo nuestras acciones afectan a los demás y viceversa.

Los invito a ver este filme como un comienzo para aprender más sobre el comercio justo y entender lo que realmente vale cada pieza de ropa.