Despertar de conciencia 2.0

Esta será una reflexión breve.

Quizás han percibido lo mismo que yo, en el aire ya se siente.

Que el conocimiento, como lo conocemos, dejará de ser reciclado.

Que se abren nuevos portales, caminos, para la evolución del pensamiento humano.

Podemos atribuirlo a la era de Acuario o a quienes lideran la expansión de la Nueva Era (New Age) o a la caída – lenta, segura y certera – de las viejas estructuras de educación y difusión de conocimiento.

Anoche tuve muchas revelaciones de lo que está por venir. Estamos siendo testigos o participantes de la deconstrucción del matrix.

El despertar de conciencia ha llegado a su punto 2.0: la acción o el camino consciente.

Así lo he percibido… hacia esa dirección me dirijo.

Hoy quise escribirles esta nota en un intento de conexión.

Sé que la blogosfera puede crear una comunidad sólida o superficial. Yo apenas voy aprendiendo a ser parte activa de este mundo virtual desde mi autenticidad. Reconociendo que estas pantallas están llenas de muchos desafíos para el ego pero que, si sabemos manejarlas bien, tienen el potencial de unirnos en luz, propósito, cambio.

Es por tal razón que he querido escribir este post. Para descubrir si lo ven así, por si lo han sentido en el ambiente, por si han pensado en el ahora y cómo encaja en el “después”.

Antes me asustaba entender cómo encajaba lo nuevo en la realidad actual, ahora lo tomo con beneplácito.

Tranquila porque sé que no soy la única. Tranquila porque sé que no tengo que echarme encima la responsabilidad del futuro del mundo. Tranquila porque sé que basta con mi vibración, mi aporte, cuán bien emprenda el camino de mi misión de vida.

Aún me queda mucho por aprender como estudiante pero hoy les extiendo un gran saludo.

Si hay alguno o alguna de ustedes despertadores por aquí, ojalá podamos coincidir próximamente en alguna de estas plataformas cibernéticas o presenciales (de sostén de energía) para deconstruir o construir conocimiento y acción.

No estamos solos. Nunca lo estuvimos. No estamos sin guía. Siempre la tuvimos.

El camino comienza a aclararse. Ya es tiempo de actuar, andar, decidir.

Reconociéndolo… les deseo mucha luz para disipar los miedos. 

Mucha valentía para emprender el propósito. 

Mucho amor para entender la sombra y transmutar la oscuridad.

Recordando que mientras más vibremos en la autenticidad de nuestras almas, más irradiaremos luz, belleza, amor y sanación a nuestro alrededor. 

Hasta pronto despertadores.

Namasté,

Natalia

 

Dualidad y Alquimia

He decidido abrir una nueva sección en el blog para explorar más en profundidad estos dos conceptos: dualidad de energías y alquimia.

Según la RAE, alquimia es

1. f. Conjunto de especulaciones y experiencias, generalmente de carácter 

esotérico, relativas a las transmutaciones de la materia, que influyó en el

origen de la ciencia química y tuvo como fines principales la búsqueda

de la piedra filosofal y de la panacea universal.

De antemano aseguro que no busco la piedra filosofal. No sé si es muy pronto todavía para determinar un fin concreto. A veces uno emprende caminos porque siente un llamado tal y como el Alquimista de Pablo Coehlo.

Pero sí te comento que en los últimos días y con el cúmulo de experiencias a mi alrededor y dentro de mí, escuché el llamado de reconciliarme con mi Shakti, por más esotérico que suene.

En el post La inclusión de los hombres te presenté unas discusiones en círculos de mujeres donde no permitían entrar a los hombres que querían abrazar el femenino también porque iban a “dañar la dinámica”. Reflexioné sobre ese separatismo, los miedos y el deseo de control de espacios.

Marinando la idea estos días comprendí que hay sanaciones que las mujeres deben realizar solas y hay otras que sólo en pareja o permitiendo la interacción con hombres pueden ser completadas. Lo mismo con los hombres, hay sanaciones con ellos mismos y su linaje de padre-abuelo-hermano-etc y otras, con la madre, la hermana, la abuela, sus exparejas que sólo pueden realizarse en parejas o en interacciones con mujeres.

Créanme que comprendo muy bien que existen otras identidades sexuales más allá de estas categorías binarias, mujer-hombre, y que el concepto de dualidad puede verse como algo “cerrado”.

Sin embargo, yo veo la dualidad como el ying yang, todos la tenemos. Y aquí vuelvo a citar la RAE (no porque sea una fuente súper confiable porque también tiene sus defectos pero bueno…):

1. f. Existencia de dos caracteres o fenómenos distintos 

en una misma persona o en un mismo estado de cosas.

Puede que este espacio creativo que lanzo sea un camino que le interese sólo a mujeres. No puedo obviar que yo, que escribo y emprenderé esta ruta, lo soy.  Sólo puedo asegurar que tengo muy presente a mis lectores hombres/otras identidades en este proceso y que espero que a través de los escritos encuentren prácticas útiles para elevar su vibración hacia el amor o nutrir su andar. Igual en el blog seguiré subiendo contenido de conciencia, viajes y paz en otras secciones.

Para los hindúes, Shakti representa la fuerza universal y la energía femenina. Como bailarina de danza árabe sí he tenido contacto con ella pero no he explorado al máximo su potencial. Me propongo a cambiar eso. En relaciones y en mi carrera usé mucho el arquetipo de Shiva para destruir el universo en aras de reordenarlo o crearlo nuevamente. Me propongo a cambiar eso.

Es mi deseo no luchar más con fuerzas extremas ni opuestas sólo porque una hizo o hace más mal o bien que la otra. Lo veo a diario en mis interacciones con hombres y mujeres cuya energía no me cuadra bien y me alejo. Lo veo en mis amigas que terminan relaciones amorosas y no quieren saber más de los hombres o al contrario, buscan jugar con ellos. Lo veo en hombres que se tornan fríos porque una mujer les rompió el corazón o porque su mamá era muy controladora; o en hombres vivarachos que no respetan a nadie ni tan siquiera a ellos mismos.

Nosotras, ellos, tú, yo: todos merecemos más. 

En una clase angelical a la que asistí ayer, hablaban de este tema. Que merecer es una convicción: “honrar lo que tú eres sabiendo lo que vales”.

¿Cómo honramos quiénes somos si no nos hemos dado a la tarea de descubrirlo? De aliarnos con nuestra sombra y no habitar siempre en ella; de aliarnos con nuestra luz y que no nos consuma la existencia.  Veo en coaches de vida y motivación un afán extraordinario porque la gente deje sus “tinieblas” y se abrace a la luz. Veo en otros influencers, astrólogos y emprendedores conscientes una retórica de miedo y “húyele” a tu sombra porque sino vas a sufrir con el fin de crear dependencia de sus seguidores a todo su contenido, productos y servicios.

Hay que romper con esos extremos. Sólo apreciamos la luz cuando estuvimos en la oscuridad. Sólo agradecemos la abundancia y la prosperidad cuando hemos vivido la escasez extrema.

Una ayuda a la otra.

Es reconociendo la importancia de este balance de energías y de miles de otros conceptos en pares que planteo esta ruta.

No estoy completa porque hay partes de mí que me resisto a conocer o dejar a rienda suelta.

No estoy completa porque pienso y siento pero no vivo en total concordancia. 

No estoy completa porque aún no piso fuerte en mi esencia, dudo de mis capacidades, de lo que doy y de mi propósito en este Planeta. 

No quiero usar más el “no” cuando recibo en retribución a lo que doy. 

¿Cómo honro mi valía si no acepto el flujo dual de dar y recibir?

Si solo me enfoco en el dar, en el resistir, en el controlar…

En esta sección trataré temas, experiencias y entrevistas de equilibrio. Rituales no creo compartir porque sé que hay muchísimas páginas con excelente material. Sólo le daré su merecido espacio en mi blog a este proceso alquímico que comienzo para aprender a balancear elementos: energías femeninas-masculinas, cinco elementos, feng shui y más.

Hoy no veo una fecha límite sólo una certeza que si honro quien soy, encuentro mi balance más allá de un alineamiento de chakras, podré compartir más de mí y ser más auténtica con quienes me rodean.

Confiando en que si llegaste hasta esta línea te interese ser parte de este proceso, gracias te doy por leerme.

De hecho, antes de terminar, me quedé con ganas de un nuevo libro para explorar después del reto 21 días Volver al amor, inspirado en la obra de Marianne Williamson. 

Estoy casi convencida de empezar When God was a Woman de Merlin Stone o Las hijas de Eva y Lilith pero he recibido otras recomendaciones, ¿me ayudas a escoger un libro para explorar junt@s?

 

Equilibra tu elemento aire

Lo asociamos con el mundo de las ideas, los pensamientos y la expresión. El aire nos enseña que la verdadera fuerza puede ser invisible. Este elemento da vida a través de la respiración, hace que la sangre circule y que nuestro cuerpo pueda moverse y conectar con otros con facilidad.

Un exceso de aire puede resultar en un sistema nervioso alterado, en impulsos repentinos y poca estabilidad en tu vida. Logras equilibrar tu elemento aire cuando estableces rutinas para tus tres cuerpos: el físico, el mental y el emocional.

Para que el aire fluya libremente, cultivar una actitud positiva, de fe y certeza permite canalizar bien las energías y los pensamientos que surgen a raíz de este elemento.

Tienes exceso de aire si te sientes:

  • Abrumado/a de muchas ideas
  • Sueñas mucho pero manifiestas poco
  • Criticas y enjuicias a los demás con frecuencia
  • Agotamiento

Estás en falta de aire si sientes:

  • Pocas o ninguna idea creativa para llevar a cabo tus proyectos
  • Bloqueos mentales y emocionales
  • Poca confianza en expresarte con los demás
  • Miedo a moverte

Puedes balancear este elemento adoptando los siguientes cambios:

  1. Medita. Quizás ya sabrás o has escuchado los beneficios de la meditación pero esta nos permite tranquilizar la mente y el cuerpo neutralizando las reacciones impulsivas y la irritabilidad ante sucesos fuera de nuestro control. La meditación nos centra para ver claramente qué nos duele, molesta o falta.
  2. Evalúa tu dieta. Una alimentación pesada puede influir en la ligereza y movilidad de tu cuerpo. Además de revisar una nutrición adecuada, privilegia frutas y vegetales en base de agua que sean fáciles de digerir.
  3. Haz cambios en tu rutina. Si el estrés y la agitación es algo que experimentas a diario, considera modificar tu manejo de tiempo y las prioridades en tu vida.
  4. Escribe en un diario. Deposita todos tus pensamientos e ideas en papel para identificar patrones y calmar el agite de tu mente. Inspírate en organizar las ideas y elegir cuáles proyectos puedes trabajar hoy y cuáles dejar para después.
  5. Comunícate mejor. Las palabras que dices son tan importantes (¡o más!) que los pensamientos que tienes. Abraza la gratitud y revalúa tu forma de emitir juicios. Si tienes dificultad en expresarte, identifica qué miedos o bloqueos puedes ir trabajando para que puedas organizarte, para que tú estés claro y los demás puedan entenderte.

 

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Equilibra tu elemento fuego

Lo asociamos con pasión, alarma y destrucción. Le vemos el lado práctico para la cocina o el emocionante para las actividades extremas pero quizás no le prestamos la atención que deberíamos a cómo afecta nuestras vidas.

Si el fuego te domina serán comunes la cólera, la irritabilidad, los celos o las enfermedades digestivas y del corazón. En contraste, si no le das mucha cabida en tu rutina andarás falto de entusiasmo, disfrute y novedad.

El fuego es importante porque nos enseña a transformar a través de la acción y el movimiento. Su fuerza es expansiva, no se detiene y nos permite avanzar hacia nuestros objetivos. Además, es el único de los cinco elementos que brilla con luz propia (el agua puede brillar según el reflejo del sol o la luna) y capaz de activar a sus contrapartes. El entusiasmo, el gozo, el calor corporal y la sexualidad son representados por esta energía Yang. Activarla implica liberar miedos, resentimientos y parálisis desde la chispa inicial, construir caminos y quemar pasados. El agua es capaz de calmar o apagar este elemento.

Un dato curioso es comprender la relación entre el fuego y nuestro cuerpo. Este proporciona luz y nos permite ver en la oscuridad por ende, el sentido de la vista está muy ligado a  su intensidad al igual que los pies que usamos para caminar cuando elegimos alguna dirección.

Expertos en psicología y corporalidad son capaces de distinguir qué elementos dominan a las personas. Sin embargo, yo no soy creyente de que uno solo basta sino que para ciertas etapas activamos uno sobre otros, no siempre.

Si te consideras una persona “fuego”, la creatividad, valentía y determinación destilarán por tus poros. Probablemente tengas un temperamento volátil y tus ambiciones sean muy grandes.

Tienes exceso de fuego si sientes:

  • Irritabilidad
  • Erupciones de piel,
  • Reacciones a la defensiva
  • Acciones impulsivas
  • Problemas para dormir
  • Inclinación hacia la venganza y la violencia
  • Poco autocontrol, risas y adrenalina excesiva

Estás en falta de fuego si sientes:

  • Pocas ganas para actuar o moverte
  • Cero entusiasmo por la vida
  • Culpa o represión por deseos
  • Apatía
  • Vulnerabilidad excesiva
  • Poco apetito sexual

Puedes balancear este elemento adoptando los siguientes cambios:

  1. Cuida de tu proceso digestivo. El elemento fuego rige los asuntos del corazón y del intestino delgado, encargado de recibir y digerir los alimentos que consumimos. Eso implica que separa los nutrientes y desecha lo que no sirve por lo que, emocionalmente, cumple el mismo efecto. Si eres capaz de discernir qué información o experiencias te aportan mucho y cuáles rechazas a consciencia porque te aportan poco o nada, estás equilibrando esta energía dentro y afuera. Además, beber mucha agua, comer alimentos ligeros, crudos como frutas o verduras de temporada te ayudarán a bajarle un poco al exceso de fuego. Si al contrario, necesitas prender la chispa los pimientos y el jengibre serán idóneos para añadir a tu dieta.
  2. Evalúa tus relaciones. Cuando está en equilibrio el fuego, contagiamos de alegría y expresamos libremente cariño y aceptación a nuestros seres queridos. Buscamos unir y disfrutar juntos más que crear o escalar problemas. Mientras más auténticos nos sintamos y más queramos compartir con los demás, más sigamos nuestra esencia más cerca estamos de balancear este elemento.
  3. Medita. Quizás ya sabrás o has escuchado los beneficios de la meditación pero esta nos permite tranquilizar la mente y el cuerpo neutralizando las reacciones impulsivas y la irritabilidad ante sucesos fuera de nuestro control. La meditación nos centra para ver claramente qué nos duele, molesta o falta.

Equilibra tu elemento agua

Múltiples disciplinas científicas, religiosas y místicas ven el agua como fuente de la vida. Nuestra referencia inmediata hacia ella tiene que ver con hidratar procesos biológicos, el buen funcionamiento del cuerpo y la limpieza de espacios. Sin embargo, este recurso guarda mayores significados en la alquimia de los cinco elementos.

En la medicina china, el agua es yin por naturaleza es decir, su energía es femenina. Es estable, serena, adaptable. Representa el fascinante mundo de las emociones, los sentimientos y la intuición. Además, es necesaria para la purificación del cuerpo y la eliminación de toxinas.

En el ayurveda, este elemento protege el cuerpo y está presente en cinco áreas de nuestro organismo: boca, estómago, sistema nervioso, articulaciones y sistema respiratorio. Además, es integral en la cohesión del ciclo de la vida y la muerte.

El elemento agua nos enseña a rendirnos, soltar, ajustarnos a cambios y particularmente, a fluir. Fluir con los movimientos internos biológicos, mentales y emocionales así como los sucesos a nuestro exterior.

Ya que estamos en celebración del equinoccio de la Primavera, que coincide con la conmemoración del Día Mundial del Agua, pensé que sería muy bueno exponer las cualidades de este pilar de salud física y laboral que todos tenemos en balance o desbalance.

Cuando hacemos conciencia de este elemento en nuestra vida, seremos capaces de activar su energía abundante e interactuar mejor con los otros cuatro elementos de la rueda. Vivir en equilibrio con este elemento nos ayuda a sentir más confianza en nosotros mismos, gozar de mejor salud y desarrollar perspicacia a la hora de manejar cada reto.

El estrés y la ansiedad de las rutinas diarias (y ciertos hábitos no saludables) contribuyen al desbalance de energía de este elemento en nuestro sistema corporal.

Estás en desbalance de agua si sientes:

  • Deshidratación
  • Desconexión con la tierra
  • Irritabilidad o vulnerabilidad
  • Depresión
  • Piel áspera
  • Baja autoestima
  • Parálisis a la hora de planificar o poner en acción tus ideas
  • Aislamiento
  • Inseguridad
  • Victimismo

Puedes balancear este elemento adoptando los siguientes cambios:

  1. Por más obvio que suene, bebe mucha agua. Darle un break a las bebidas carbonatadas, llenas de azúcar y cafeína como las sodas, el café y los jugos permitirá que el cuerpo se acostumbre nuevamente a la absorción del agua para hidratación.
  2. Evita las comidas procesadas y con altos índices de azúcar. Les recomiendo estos excelentes documentales sobre la silenciosa adicción al azúcar: Fed Up  y The Truth About Sugar
  3. Una dieta rica en algas marinas, legumbres, pescados, frutos rojos que estimulan el riñón y la vejiga, dos órganos asociados con equilibrar la temperatura de la sangre y calmar el fuego interno.
  4. Evalúa tus prácticas diarias para determinar qué actividades te activan y qué otras te roban de energía para determinar cómo encontrar un equilibrio. Aprovecha ese tiempo para también reflexionar en qué miedos te causan ansiedad o te quitan el sueño. Reconocer que los miedos existen nos empodera a evitar que nos sigan controlando.
  5. Buena respiración y tiempo de descanso. Durante el sueño, el cuerpo regenera tejidos y para asegurar una eficiente distribución de recursos, hay que brindarle al organismo espacios definidos para restaurarse.
  6. Ábrete a los cambios y aprende a fluir con ellos. El agua es maestra en el arte de la flexibilidad. Si quiere llegar a una meta, se amolda al camino o crea un nuevo cauce.